Bien por D. Francisco

17 09 2010

Mons. Francisco Cerro

Con el deseo de que en nuestra Diócesis la celebración de la Misa Tradicional sea pronto una realidad,  nos hacemos eco de las palabras del Sr. Obispo de Coria Cáceres, Mons. Cerro Chaves,  sobre el Motu Propio Summorum Pontificum.

«Desde hace unos meses la forma extraordinaria del Rito Romano de la Santa Misa es una realidad en nuestra diócesis y se ha comenzado a celebrar con regularidad en la Casa Diocesana de Espiritualidad “Nuestra Señora de la Montaña” todos los últimos domingos de cada mes» El 7 de julio de 2007 Benedicto XVI hizo público el Motu Proprio Summorum Pontificum. Motu proprio es una expresión latina que significa “por propia iniciativa” y se utiliza para referirse a aquellos documentos que responden a una particular iniciativa y autoridad del Romano Pontífice. Generalmente son breves y afectan a cuestiones concretas. En dicho documento se establece que el Misal Romano reformado según las normas de los decretos del Concilio Vaticano II y promulgado por Pablo VI y el Misal Romano promulgado por San Pío V y nuevamente por el beato Juan XXIII en 1962, “son, de hecho, dos usos del único rito romano”. Éste último “no se ha abrogado nunca, como forma extraordinaria de la Liturgia de la Iglesia”. A continuación se determinan las condiciones para el uso de dicha forma extraordinaria tanto en lo que se refiere a los sacerdotes como a las comunidades de los institutos de vida consagrada y de las sociedades de vida apostólica, a las parroquias y a los grupos de fieles. Sabemos que, desde el inicio de su Pontificado, el Santo Padre ha manifestado su preocupación por dar a conocer el misterio de la Liturgia que es, sobre todo, acción de Dios y también tradición, lo que hemos recibido, lo que se nos ha dado de una vez para siempre (“Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido”, 1 Co 11, 23). El Motu Proprio Summorum Pontificum se ha de entender dentro del conjunto de las enseñanzas y acciones del Papa, nunca como algo aislado, debido sólo al interés de unos cuantos o utilizado como alternativa ante unos problemas específicos. La tradición no es una sensibilidad o un carisma particular sino un río vivo con el que ha de confrontarse toda la vida de la Iglesia. Favorecer el acceso a la forma litúrgica oficial para el Rito Romano hasta la reforma efectuada en 1970 es un paso para favorecer la comunión en la Iglesia y una ayuda para comprender mejor la actual “forma ordinaria” de celebrar la Liturgia romana. Desde hace unos meses la forma extraordinaria del Rito Romano de la Santa Misa es una realidad en nuestra diócesis y se ha comenzado a celebrar con regularidad en la Casa Diocesana de Espiritualidad “Ntra. Sra. de la Montaña” todos los últimos domingos de cada mes. Este hecho y el interés que la “forma extraordinaria” del Rito Romano suscita, especialmente entre jóvenes que nunca la vivieron con anterioridad, invita a que la decisión promovida por el Motu Proprio del Santo Padre y acogida con tanta ilusión entre nosotros vaya acompañada de una intensa actividad formativa que profundice en el tesoro de la Liturgia Católica desde las más diversas perspectivas y en las enseñanzas de la Iglesia a lo largo de los siglos. Por eso, dicha celebración irá acompañada de retiros espirituales, charlas formativas y otras actividades. Terminamos evocando lo que decía Benedicto XVI en la carta que nos escribió a los obispos acompañando al Motu Proprio Summorum Pontificum para facilitarnos su aplicación: «Recordemos siempre las palabras que el Apóstol Pablo dirigió a los presbíteros de Éfeso: “Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Espíritu Santo como vigilantes para pastorear la Iglesia de Dios, que Él se adquirió con la sangre de su propio Hijo” (Hch 20, 28). Confío a la potente intercesión de María, Madre de la Iglesia, estas nuevas normas».

Extraído de La Cigüeña de la Torre

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