Del propósito de no pecar mortalmente

10 05 2012
Fray Luis de Granada

Fray Luis de Granada

(…) La primera y más principal cosa que debe hacer el que de veras se determina ofrecer al servicio de nuestro señor y al estudio de la virtud, es plantar en su alma un firmísimo propósito de nunca hacer cosa que sea pecado mortal, por el cual se pierde la amistad y gracia de nuestro señor, con todos los otros bienes que en el segundo tratado de la penitencia dijimos que por él se perdían. Éste es el fundamento principal de la vida virtuosa, esto es con lo que se conserva la amistad y gracia de Dios y el derecho del reino del cielo, en esto consiste la caridad y la vida espiritual del ánima, esto es lo que hace a los hombres hijos de Dios, templos del Espíritu Santo y miembros vivos de Cristo, y como tales, participantes de todos los bienes de la Iglesia. Mientras este propósito conservare el alma, estará en caridad y en estado de salvación; y en faltando esto, luego es raída del libro de la vida y escrita en el libro de la perdición, y trasladada al reino de las tinieblas.

De suerte que, bien mirado este negocio, parece que así como en todas las cosas, así naturales como artificiales, hay sustancia y accidentes, entre las cuales cosas hay esta diferencia, que mudados los accidentes, todavía queda la sustancia -como gastadas las labores y pinturas de una casa, todavía queda en pie la casa, aunque imperfecta; pero caída la casa, que es como la sustancia, no queda en pie cosa alguna-, así, mientras este santo propósito estuviere fijo en el alma, está en pie la sustancia de la virtud, pero faltando éste, ninguna cosa hay que no quede por tierra. La razón desto es porque todo el ser de la vida virtuosa consiste en la caridad, que es amar a Dios sobre todas las cosas, y aquél le ama sobre todas las cosas que aborrece el pecado mortal sobre todas ellas, porque por sólo éste se pierde la caridad y amistad de Dios. Por donde, así como la cosa que más contradice al casamiento es el adulterio, así la cosa que más repugna a la vida virtuosa es el pecado mortal, porque éste solo mata la caridad en que esta vida consiste.

Ésta es la causa por donde todos los santos mártires se dejaron padecer tan horribles tormentos; por esto se permitieron asar y desollar, y arrastrar, atenazar y despedazar, por no cometer un pecado mortal con que estuviesen un punto fuera de la amistad y gracia de Dios. Porque bien sabían ellos que, acabando de pecar, se podían arrepentir de su pecado y alcanzar perdón dél -como lo hizo san Pedro acabando de negar-, mas con todo esto escogieron antes pasar por todos los tormentos del mundo, que estar por espacio de un credo en desgracia deste señor.

(…)

Pues el que quisiere caminar por este camino procure de fijar en su alma este firme propósito, estimando en más, como justo apreciador de las cosas, la amistad de Dios, que todos los tesoros del mundo, dejando perder lo menos por lo más cuando se ofreciere ocasión para ello. En esto funde su vida, a esto ordene todos sus ejercicios, esto pida al Señor en todas sus oraciones, para esto frecuente los sacramentos, esto saque de los sermones y de los buenos libros que leyere, esto aprenda de la fábrica y hermosura de todas las criaturas deste mundo, este fruto señaladamente coja de la pasión de Cristo y de todos los otros beneficios divinos, que es no ofender a quien tanto debe. Y conforme a la firmeza deste santo temor y propósito, mida la cantidad de su aprovechamiento, estimándose por más o menos aprovechado, cuanto más o menos tuviere de la firmeza deste propósito. Y así como el que quiere hincar un clavo muy fuertemente no se contenta con darle una ni dos o tres martilladas, sino añade otra y otras muchas más hasta cansar, así él no se contente con este propósito así comoquiera, sino cada día trabaje por tomar ocasión de cuantas cosas viere, oyere, leyere o meditare para criar más y más amor de Dios, y más aborrecimiento del pecado, porque cuanto más creciere en este aborrecimiento, tanto más aprovechará en aquel amor divino, y por consiguiente en toda virtud.

(…)

Extractos de “Guía de Pecadores” Fray Luis de Granada


Acciones

Information




A %d blogueros les gusta esto: