IMÁGENES SANTA MISA.

DÍA DE NAVIDAD.

 

FIESTA DE LA CIRCUNCISIÓN DEL SEÑOR.

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FIESTA DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR.

 

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA.

 

 

LA FE DE LOS REYES MAGOS.

 

La Adoración de los Reyes Magos . Bartolomé Esteban Murillo. S. XVII.
La Adoración de los Reyes Magos. S. XVII. Murillo.

 

Reproducimoos, a continuación, la última entrada del blog El Buho Escrutador :

 

Tomando pie del pasmoso ejemplo de humildad que el Señor nos ha dejado con su nacimiento en Belén, Fulton Sheen escribía en su Vida de Cristo: «Un establo era el último lugar del mundo en que podía ser esperado. La Divinidad se halla donde menos se espera encontrarla.

20200106_164426.jpgY tal hallazgo solo es posible por la fe. En sus sermones de Epifanía, San Bernardo se goza en elogiar el agudo ojo de la fe de los Magos precisamente porque adoran la divinidad en medio de circunstancias en las que no era nada fácil reconocerla. «Explicadnos, extranjeros, vuestras motivaciones, pues nunca hemos encontrado tanta fe en Israel. ¿No os ofende la abyecta morada de un establo, ni las pobres cunas del pesebre? ¿No os escandaliza la presencia de una madre pobre, ni la condición de un niño de pecho»? (En la Epifanía del Señor, Sermón 3). Y en otro texto admirable compara la fe de los Magos con la del buen ladrón y del centurión junto a la Cruz de Cristo: «Ya que hoy se os propone como ejemplo la actitud creyente de estos varones, ¿con quiénes les compararemos y dónde encontraremos semejantes modelos? Si reflexiono sobre la fe del ladrón o sobre la profesión de fe pública del centurión, me parece que los Magos todavía les aventajan. Porque para entonces el Señor había realizado milagros y muchos lo habían ya anunciado y adorado. Sin embargo, consideremos las expresiones de fe de todos éstos. El ladrón gritaba desde la cruz: Señor, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino. ¿Es que va hacia el reino a través del patíbulo? ¿Quién te ha dicho que Cristo tenía que padecer para entrar en su gloria? Y tú, centurión, ¿cómo lo conociste? Viendo que lanzó un grito al expirar, confesó: Verdaderamente éste es el Hijo de Dios. ¡Qué maravilla!, qué asombro!

Por eso os pido que os fijéis con atención y veáis qué aguda es la fe, qué ojos de lince tiene. Conoce al Hijo de Dios al verle mamando. Lo conoce colgado del madero, lo conoce muriendo. Lo conoce el ladrón en el patíbulo, y los Magos en el establo; aquél, sujeto con clavos; éstos, envuelto en pañales. El centurión conoció la vida en la muerte. Los Magos, la fuerza de Dios en la debilidad de un cuerpo tierno. El centurión, el Espíritu supremo a punto de expirar.

Los Magos conocieron al Verbo de Dios en la infancia, pues lo que el ladrón y el centurión confiesan de boca, éstos lo confiesan con sus regalos. El ladrón lo reconoce Rey; el centurión, Hijo de Dios y hombre. Esto mismo lo simbolizaron los tres regalos de los Magos, a diferencia de que en el incienso se significa no ya el Hijo de Dios, sino Dios mismo». (San Bernardo, En la Epifanía del SeñorSermón 2).

¡Qué grande es el saber de la fe!: porque allí donde la sola visión humana nos hace sucumbir a las apariencias, la visión de la fe nos abre a lo divino y maravilloso.

FALLECIÓ EL RVDO. D. PEDRO SÁNCHEZ GONZÁLEZ.

Dale Señor el descanso eterno.  /. Y brille para él la Luz eterna.
Dale Señor el descanso eterno. /  Y brille para él la Luz eterna.

En el día de ayer, 2 de enero, falleció el Rvdo. D. Pedro Sánchez González, quien durante varios años ofició la Sta. Misa Tradicional en Gran Canaria.

Le recordamos en estos monumentos con gratitud y con ese deber de ayudarlo de la única forma que podemos: ofreciendo sufragios por su alma, especialmente la oración y el Sto. Sacrificio de la Misa.

Destacar que, a pesar de su avanzada edad y la precariedad de su salud, aceptó la designación del sr. Obispo para el cometido arriba señalado, comprometiéndose, con humildad – como si de un seminarista se tratase – a recibir clases de dos jóvenes del grupo, para aprender a oficiar de nuevo, tras tantos años, la Misa de su juventud, la Misa de S. Pío V.

Rogamos al Señor le premie su esfuerzo y disponibilidad – cosa ya poco común en nuestros días- . Rogamos nos perdone los quebraderos de cabeza dados, que alguno le dimos.

Podría decirse, en cierto sentido, que D. Pedro supo conciliar y atender como pudo, eso que el Papa llama “periferias”, pues a nadie se le escapa que los fieles vinculados a la Liturgia antigua somos aún vistos, especialmente entre el clero, con cierta desconfianza y recelo. Él, sin embargo, se preocupó, pastoralmente, por atendernos.

Actualmente, la Sta. Misa Tradicional continúa celebrándose en la Parroquia de Santa Teresita del Niño Jesús, su último destino pastoral hasta su jubilación.

Este lunes , 6 de enero, se aplicará la Sta. Misa Tradicional por su alma y, en breve, se avisará para la celebración de una Misa de Requiem.

Rogamos, por su eterno descanso, una oración en sufragio.

Descanse en paz.

SANTOS INOCENTES

Reproducimos el artículo del sacerdote D. Jorge  González  Guadalix , publicado en su blog de Infocatólica:

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“Lo de que hayan cancelado – prohibido una misa en Sevilla, misa que se iba a celebrar por los no nacidos y por las madres en gestación, es lo de menos, y ya me parece serio. La disculpa de que la había encargado VOX no deja de ser eso, una disculpa, que aquí mucho eso de que “de internis neque ecclesia”, pero parece que en el arzobispado sevillano son perfectamente conocedores de que la intención de VOX no es piadosa sino política. Pero como digo, aun siendo seria la cosa, no es lo más grave.

Datos oficiales de 2018: 95.917 abortos en España. Datos oficiales. Rondando los cien mil. No pasa nada.

En nuestra queridísima Iglesia el aborto es el asesinato silencioso. Alguna vez, en alguna homilía, en algún documento o documentillo, sale el tema y hasta hay veces que, ¡pásmense!, se ha afirmado que es asesinato. Posiblemente algún ultra como Reig o Munilla que capaces son de citar todavía a san Juan Pablo II. Fuera de eso, nada de nada.

Es decir, que nos estamos tragando con paz y tranquilidad los casi cien mil niños asesinados cada año en el vientre de su madre. Nos duele, nos preocupa, nos inquieta y agobia, pero lo disimulamos bastante bien. Por eso nos pasa lo de Sevilla, que se cancela una misa, mucho mejor queda cancelar que prohibir, para “evitar problemas”.

Sé que desde la Iglesia hacemos cosas por la vida. Pero cuando uno ve esa cantidad de abortos, necesariamente tienen que parecer pocas, sobre todo si somos conscientes de por dónde se nos van las fuerzas. Nos preocupan los pingüinos de ártico, la desertización de Almería, los bosques amazónicos, el plástico en el río Segura y los vertidos al Mar Menor. Es, de verdad, muy preocupante. Nos dicen que la contaminación y el cambio climático están poniendo en peligro la vida humana. Impresiona el fenómeno del envejecimiento de la población. Y a la vez, el mundo contempla cómo son abortados anualmente más de cincuenta y cinco millones de seres humanos. Al lado de esto cualquier otro problema es nada.

Quizá la defensa de la vida y la lucha contra la lacra del aborto deberían ser objetivo muy prioritario en la Iglesia. Nos preocupan los inmigrantes y las muertes en el Mediterráneo. Deben preocuparnos. 15.000 muertos en el Mediterráneo en los últimos seis años cuando intentaban llegar a Europa. En todo el Mediterráneo. Mujeres muertas por violencia en el seno familiar, la que llaman violencia de género, en España en 2019, 55. Abortos, casi 100.000 al año.

Todo el día escuchando hablar de inmigrantes y refugiados. Todo el día de mujeres muertas por violencia en el seno de la familia. Todo el día que si el cuidado de la naturaleza y las especies en vías de extinción. Casi 100.000 abortos. No solo no pasa nada, sino que hasta se nos presenta como un avance social. Y nosotros, en la Iglesia, sin hacer demasiado ruido, incluso cancelando una misa “para evitar problemas”.

Dios un día nos pedirá cuentas.”

 

NAVIDAD 2019

reyes-magos-19.jpg_1063341906Además de los domingos, las Misas según la forma extraordinaria del Rito Romano para los días 25 de diciembre, 1 y 6 de enero serán a las 12: 15h.

Lugar: Parroquia de Santa Teresita del Niño Jesús. C/ Pérez del Toro, 30. Las Palmas de Gran  Canaria.

Aprovechamos para desear a todos  una santa y feliz Navidad.

¡Que el Niño Jesús y su Stma. Madre les bendiga!

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La participación litúrgica.

Extraemos el siguiente texto del blog Asociación Litúrgica Magnífica:

Misa Rorate.
Misa Rorate.

Les ofrecemos hoy unas muy provechosas notas de Dom Alcuin Reid que Gregory Di Pippo ha hecho públicas (con permiso de su autor) a propósito del sentido que tiene la participación activa de los fieles en la liturgia. Es sabido que el Concilio Vaticano II puso un énfasis particular en la participación activa, plena y fructuosa de todo el Pueblo de Dios en la celebración eucarística, con la cual se justificó la reforma posterior de todos los ritos sagrados. Sin embargo, la liturgia que resultó de esa reforma no ha contribuido a resaltar el sentido profundo que tiene el misterio redentor que va envuelto en el Santo Sacrificio, destacándose más los aspectos externos (como las respuestas de los fieles o el canto) e, incluso, algunos meramente contingentes (como la elocuencia del sacerdote). El texto que ahora compartimos reitera la advertencia que hacía ya en 2007 el papa Benedicto XVI: “la participación activa deseada por el Concilio se ha de comprender en términos más sustanciales, partiendo de una mayor toma de conciencia del misterio que se celebra y de su relación con la vida cotidiana” (Exhortación apostólica Sacramentum Caritatis, núm. 52). En otras palabras, se trata de orar la liturgia, haciéndonos parte con ella de la unión del alma con Dios, dejando de lado lo que es sólo humano.

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Dom Alcuin Reid es una de las voces más autorizadas del mundo tradicional. Conferenciante litúrgico de renombre internacional, es el fundador y prior del Monasterio de San Benito (Monastère Saint-Benoît) situado en la diócesis de Fréjus-Toulon, Francia. Es asimismo autor del libro The Organic Development of the Liturgy (Ignatius Press, 2005), que fue prologado por el entonces Cardenal Joseph Ratzinger y que ha sido traducido a varios idiomas.

Resumen de su conferencia Dom Alcuin Reid:

La sagrada liturgia no es cualquier tipo de actividad: tiene, por así decirlo, su propio “lenguaje”. Pero éste no está compuesto, en primer lugar y sobre todo, por palabras. Una de las paradojas de nuestro tiempo es que la introducción de las lenguas vernáculas ha producido como resultado el que miremos los ritos litúrgicos, primeramente, como un texto hablado e inmediatamente comprensible. La gente ha llegado a esperar que todo en la liturgia sea tan transparente e inmediato como cualquier otro mensaje o información con que se tope en los medios impresos o electrónicos o que reciban en sus propios implementos personales.

Por cierto, los ritos litúrgicos incluyen palabras, y éstas tienen un significado propio que debiera caer dentro de los límites de nuestra inteligencia (si están en latín, mediante el uso de un misal o de su traducción en un folleto). Pero, en nuestra sociedad saturada de palabras quizá nos hemos olvidado de que la liturgia es, primero que nada, una acción, no un discurso. La liturgia no es un conjunto de palabras que se nos lee, o que es leído por nosotros, o junto con nosotros, sino que es, más bien, un rito, un complejo de acciones, gestos y sonidos que tiene lugar en determinados lugares. Sí: incluye palabras, pero el uso que la liturgia les da va más allá de la comunicación eficiente de informaciones o ideas a que estamos acostumbrados.

Lo que es importante en un rito litúrgico no es simplemente lo que se dice: lo que resulta crucial es lo que se hace. Y no tanto lo que hacemos nosotros, no: lo que importa es lo que Dios Todopoderoso hace. Hay algo que ocurre en la liturgia que no depende de nosotros, y es en la dinámica de eso que ocurre, de esa acción, donde debemos entrar. En eso consiste la verdadera participación en la liturgia.

Lo que se realiza en la liturgia lo realiza Cristo, no nosotros, porque la liturgia es el culto que Cristo ofrece en su Iglesia por el poder del Espíritu Santo a Dios Padre. Esto no es algo que, fundamentalmente, hagamos nosotros. Nosotros, ciertamente, por el derecho que nos da nuestro bautismo, podemos participar en esa ofrenda, y de hecho, es deber nuestro bautismal hacerlo del mejor modo que podamos y de acuerdo con nuestra vocación personal. Pero la liturgia es, primero y antes que nada, la acción de Cristo en el mundo de hoy a través de los ritos de su Iglesia. Debido a esto y por medio de esto es que nosotros somos capaces de participar en su acción salvífica, la redención de nuestros pecados que Él nos procuró en la cruz, y la esperanza de vida eterna que se manifiesta en su gloriosa resurrección. En resumen, la sagrada liturgia es la acción salvadora de Cristo en el mundo actual. […]

Comprender que la liturgia es una acción, no un texto, y de que en realidad es, primariamente y sobre todo, la acción de Cristo mismo, es crucial si he de participar en cualquier rito litúrgico, si he de involucrarme consciente y verdaderamente en esa acción, si he, realmente, de orar la sagrada liturgia. De otro modo, seré un simple espectador, posiblemente un espectador aburrido, o quizá incluso uno que está muy entretenido. Pero la liturgia no es un espectáculo o entretención que uno mira, sino una acción en la que debo involucrarme. Es culto. Y es oración. […]

Por tanto, orar la liturgia, que es sencillamente la verdadera o real (a veces se la llama “activa”) participación en ella, no consiste tanto en decir las palabras adecuadas, “tomando parte en las respuestas” o “uniéndose al canto” (tales cosas son medios, no fines), como en sumergirme en la acción de la liturgia, perderme en ella, dejándome atrapar por ella.

FIESTA DE LA EXPECTACIÓN DEL PARTO

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Según la tradición, desde muy antiguo en las vísperas del 17 de diciembre hasta las vísperas del 23, la Iglesia reza en la Liturgia de las Horas, antes del Magníficat, unas antífonas que comienzan con la palabra “Oh”.

“Oh Sabiduría… Oh Adonai… Oh renuevo del tronco de Jesé… Oh llave de David”, son algunas invocaciones con que empiezan estas invocaciones y que expresan la actitud de maravilla, expectativa y esperanza que tuvo la Virgen ante la llegada del Mesías y que la Iglesia renueva con alegría cerca de la Navidad.

De esta manera surgió la advocación mariana de Santa María de la “O” que se celebra cada 18 de este mes.

Por otro lado, se dice que ya en los primeros siglos del cristianismo los fieles querían celebrar la dulce espera de la Virgen María. Es así que en el 656, durante el décimo concilio de Toledo en España, se instituyó la fiesta mariana de la “espera o expectación del parto” y que fue fijada para el 18 de diciembre.

Es así que en esta fecha se festeja a la Madre de Dios como Santa María de la O, la Virgen de la expectación del parto y Virgen de la esperanza.

Oración

Ruega por nosotros, Madre de la Iglesia. Virgen del Adviento, esperanza nuestra, de Jesús la aurora, del cielo la puerta. Madre de los hombres, de la mar estrella, llévanos a Cristo, danos sus promesas. Eres, Virgen Madre, la de gracia llena, del Señor la esclava, del mundo la Reina. Alza nuestros ojos, hacia tu belleza. ¡Amén!

TOMADO DE ACIPRENSA.